¡Por Sailiz Voile!
La primavera ya está aquí y, con ella, asoman las primeras navegaciones bajo el sol. El equipamiento técnico de una navegante no es lo único en lo que hay que pensar. ¡No te olvides de la piel! Proteger tu piel en el agua y en el barco es un elemento clave para tu salud, pero también para pasar un buen rato sin quemaduras solares.

¿Por qué es importante proteger tu piel en el agua mientras navegas?
Es muy importante por varias razones:
1. Una exposición prolongada al sol: Las actividades en el agua son al aire libre y, a menudo, durante periodos largos. Esto significa que tu piel está expuesta a los rayos ultravioleta (UV) del sol durante muchas horas.
2. Reflejo del agua: El agua actúa como un espejo, reflejando los rayos del sol y aumentando así su intensidad. Cuando estás en el agua, tu piel se expone a una cantidad adicional de radiación UV.
3. Riesgo de insolación: No hay que descuidar la exposición directa al sol sin la protección adecuada. En el agua, el fenómeno se intensifica. Una insolación puede provocar dolores de cabeza, náuseas, mareos e incluso desmayos, lo que puede comprometer tu seguridad mientras estás en el agua o cerca de ella.
Proteger tu piel en el agua durante tu actividad náutica es crucial para prevenir quemaduras, reducir el riesgo de daños cutáneos a largo plazo y garantizar tu comodidad y seguridad.

¿Cómo proteger tu piel en el agua de manera eficaz?
¿El mejor hábito para proteger mi piel en el agua? ¡Crema y gorro!
La protección número 1 que siempre debes tener a bordo o a mano:
La crema solar
Forma una barrera física o química sobre la piel que ayuda a bloquear los rayos UV nocivos emitidos por el sol. La crema solar permite minimizar los daños a largo plazo (quemaduras, dolores de cabeza, envejecimiento prematuro de la piel, riesgo de cáncer de piel…)
¿Cuál elegir?
Es fácil perderse entre la amplia gama de opciones disponibles. Sailiz ha seleccionado para ti 3 criterios de selección:
1) Factor de protección solar (FPS): El FPS, expresado numéricamente (generalmente 25, 30 o 50), mide la capacidad de la crema solar para proteger tu piel contra los rayos UV.
Pero, ¿qué significa exactamente FPS 25, 30 o 50?
A menudo nos confundimos, pero estos valores se refieren al tiempo y no a la capacidad de protección. Para entenderlo bien, una crema solar prolonga el tiempo que tardas en quemarte en comparación con una exposición sin protección. Una crema FPS 30 permite estar 30 veces más tiempo; una FPS 50, permite estar 50 veces más tiempo.
Para proteger tu piel en el agua y evitar tener que aplicarte crema con demasiada frecuencia, recomendamos encarecidamente optar por un FPS más alto, como 50 o superior.
2) La composición: Puede parecer sorprendente, pero algunas cremas tienen una composición química que no siempre es adecuada para nuestra salud.
Algunos ingredientes de las cremas solares han generado preocupación en cuanto a la seguridad a largo plazo por su potencial de alteración hormonal (disruptores endocrinos). Recuerda comprobar la composición de tu crema solar y optar por la más natural posible.
3) Resistencia al agua: Lo que nos ponemos en la piel suele acabar en el agua. ¡Esto es aún más importante cuando practicamos una actividad náutica!
Pensemos en el impacto ambiental: lo que es nocivo para nuestra salud también lo es para nuestro entorno y su ecosistema.
Asegúrate de leer atentamente las etiquetas y buscar productos que contengan ingredientes beneficiosos para tu piel y para el medio ambiente. Al elegir cremas solares con ingredientes respetuosos con el entorno, puedes contribuir a proteger los océanos y los arrecifes de coral.
Así que no lo olvides: para proteger bien tu piel en el agua, la próxima vez que salgas a navegar, además de tu peto para mantenerte seca, acuérdate de llevar un gorro y una buena crema solar.

